
El rooftop Amador, ubicado en San Isidro, presentó una nueva carta de coctelería de autor estructurada en nueve propuestas que trabajan perfiles frutales, cítricos, ahumados y digestivos. La renovación responde a una premisa clara: partir de referencias conocidas y reinterpretarlas con técnica e ingredientes contemporáneos, buscando mayor conexión con el consumidor sin sacrificar sofisticación .
Entre las nuevas propuestas, destacan el Bali, una mezcla refrescante de ron, maracuyá, kumquat y piña con perfil cítrico y fácil rotación; el Smoked Sour, que combina whisky, miel, limón, sal y notas de eucalipto en una estructura más compleja y envolvente; y el Matcha Matcha, una reinterpretación de la piña colada con gin, coco y matcha que introduce un giro botánico y ligero .
La carta también incorpora desarrollos con mayor identidad y riesgo técnico. El Noir, versión del Negroni con aceituna negra, añade una dimensión salina que modifica el perfil clásico, mientras que la Margarita al pastor integra tequila con piña, culantro, hierbabuena y jalapeño, acercando la coctelería a la experiencia gastronómica y al maridaje en barra . A esto se suman propuestas como Heritage, con cognac, whisky, Licor 43 y café, orientada a un consumo más digestivo y de mayor intensidad.
Amador ordena su propuesta para responder mejor al ritmo real del servicio, con cócteles que se entienden rápido, se replican bien y mantienen estándar. En un segmento como el de rooftops, donde la rotación y la experiencia pesan igual, la carta deja de ser solo creatividad y pasa a ser una herramienta directa de negocio.




