
Estudio informa cuál es la importancia que genera o brinda el personal de cara al público en los restaurantes de comida rápida (fast food)
Con la aparición de la pandemia, a inicio de 2020, los restaurantes hicieron todo lo posible por mantenerse a flote. Por otro lado, la atención on-premise, dentro del mismo local, no constantemente fue posible, debido a los confinamientos y cierres impuestos por necesidad. Esta coyuntura accedió a Big Red Rooster, una marca reconocida de JLL aplicada a realizar análisis de mercado que tienen que ver mucho con rubro de la hostelería, analizar la importancia del personal de cara al público en los restaurantes de comida rápida.
El artículo, centrado en la experiencia observada por el consumidor, pone en evidencia algunos puntos principales para los establecimientos QRS, definiéndose en negocios gastronómicos que se pueden encontrar en cualquier ciudad, puesto que incurren, sobre cómo se puede mejorar y brindar mejor atención al cliente y, por supuesto, poner al local en una mejor situación dentro del competitivo mercado de la comida rápida.

El estudio de Big Red Rooster
Big Red Rooster ya ha elaborado otras investigaciones para JLL, como por ejemplo el impacto de los microlocales urbanos o la importancia de conseguir la historia del establecimiento o plataformas propias para activar el negocio. Por ese motivo, no son neófitos en la materia. El nuevo análisis de mercado que proyectaron hace unos meses, se les interrogó a los consumidores de varias marcas de restauración organizada orientada al nicho de la comida rápida en EE. UU.
Se les cuestionó sobre qué componentes del restaurante eran los más importantes a la hora de evaluar su conformidad con el servicio provisto por el local. Resulta que el 57 % de los participantes argumentaron que el trabajo de la plantilla de cara al público fue concluyente en su experiencia como usuario.
Se priorizaron algunos atributos de los empleados que se calificaron como positivos. Fueron los siguientes:
- Actitud proactiva y buen humor
- Amigabilidad en el trato
- Interés por hacer que el consumidor se sienta cómodo
- Competencia en el desarrollo de sus tareas
- Atención prestada a las necesidades del consumidor
- Higiene tanto en presencia como en la operación
¿Debería invertir un restaurante en mejorar a su personal?
La respuesta sucesiva del cuestionario hace entender a qué alternativa autorizan los restaurantes para mejorar y modernizar la experiencia de su huésped una vez se nota la importancia que tiene la plantilla para estos.
Por esa razón, el estudio puso en notorio que lo más importante es que haya empleados capacitados para comprender el tráfico de clientela entrante. Frecuentemente las esperas en el restaurante han sido una fuente de fricción, es racional que, si estas derivan de una escasez de personal, este punto aparezca alto. A ese elemento tradicional hay que incluir, además, que la atención puede personalizarse más si la plantilla no tiene que atender a los clientes en modo contrarreloj.

Indican que un promedio del 72 % de los encuestados señalaron que este punto era importante. Con promedio de porcentajes no demasiado alejados, el reporte también recoge los siguientes casos que pueden causar molestias durante una comida fuera de casa:
- Los empleados son incapaces de atender con soltura los pedidos on-premise y los que llegan por canales digitales.
- Los empleados no parecen haber recibido suficiente formación como para ejecutar sus tareas con profesionalidad.
- Los empleados están mal pagados (se nota en la desidia al trabajar).
- El tiempo de espera, sea a la hora de pedir o de recibir los platos, es demasiado dilatado.
- Es imposible acertar si el pedido será entregado correctamente o si habrá un error.
Interpretando las respuestas obtenidas , consideran que esos puntos, respectivamente, son los que más ensombrecen el buen servicio brindado por el personal en los negocios de hostelería.





