
Huancaíno conquista paladares de Asia. A base de dedicación y esfuerzo, ha trabajado por cerca de 20 años en diferentes restaurantes en Perú, Dubái, Tailandia, Hong Kong e Italia. En la actualidad se desempeña como VIP chef (chef privado) en Arabia Saudita.
El romance entre la gastronomía y Eduardo Montes se remonta a las épocas en las que vivía en Huancayo con su familia. Desde pequeño, recuerda, pasaba los fines de semana en el campo y aprendió a cosechar los frutos de la tierra y, fundamentalmente, a valorar la riqueza de los platillos de esa hermosa zona del Perú. Toda esa sabrosa influencia lo decidió a enrumbarse al mundo de la gastronomía. “Para mí, cocinar para alguien es una forma de darle felicidad”, señala con orgullo.
Fue así como Eduardo empezó a estudiar gastronomía en Huancayo y luego en Lima.
Un año después de terminar sus estudios en el 2003, se inició “de abajo” y trabajó como asistente de cocina en algunos restaurantes. Hasta que llegó al restaurante de cocina fusión de Rafael Osterling, donde hizo prácticas como segundo cocinero encargado de la elaboración de platos a base de arroz. Quedó tan fascinado con la experiencia que decidió meterse de lleno al mundo culinario.
Posteriormente, trabajó ocho meses en Oztia, un restaurante fusión de cocina mediterránea bajo el mando de la chef Paola Cuba. “En la gastronomía la práctica hace al maestro”, recalcó al recordar que conoció muchas personas vinculadas con el entorno gastronómico, y que pudo ejercer sus conocimientos en el boom de la cocina peruana con Gastón Acurio a la cabeza.
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Su vida cambió por completo cuando ingresó a laborar al Mayta del chef Jaime Pesaque. Y es que trabajó 10 años para las cadenas y sucursales de restaurantes que se abrían en diversas partes del mundo. Ello le permitió presentar nuevos conceptos de comida peruana, por ejemplo, en Hong Kong y Dubái.
También estuvo un año en el restaurante Malabar de Pedro Miguel Schiaffino. Poco a poco, comenzó a tener un lugar en el competitivo mundo de la gastronomía. Eduardo Montes también expresó su orgullo de que la Marca Perú lo haya elegido para representar al país y a su gastronomía en eventos en hoteles como el Marriott, Westin e Intercontinental, en Singapur y Yakarta, capital de Indonesia.
Fruto de su esfuerzo y talento, en diciembre del 2019 le ofrecieron la oportunidad de trabajar como cocinero ejecutivo en el restaurante Nikkei- peruano Above Eleven. Así fue como se quedó por esos lejanos lugares por dos años, trabajando en ambos países.
Con la aparición de la pandemia del coronavirus, Eduardo tuvo que retirarse, pero esto no lo amilanó. Tiempo después, el restaurante de fusión asiática-latinoamericana Kilo lo contactó para ocupar el puesto de jefe corporativo en sus locales de Singapur, Yakarta y Bali.
En la actualidad, Eduardo Montes ha dejado a un lado el mundo de los restaurantes para dedicarse a trabajar exclusivamente con un millonario árabe. Tiene el cargo de VIP chef y se encarga de la creación del menú de alta cocina peruana fusión, de la observación de costos de alimentación, así como de la gestión de proveedores. Es el jefe de 24 cocineros, entre ellos griegos y ucranianos. No obstante que provienen de culturas diferentes, han caído rendidos ante la gastronomía peruana, nos dice sonriente.
Al respecto, Eduardo afirma que nuestra gastronomía es atractiva y tiene mucha aceptación en el extranjero, debido a que proviene de una sabrosa mezcla de diversas culturas. Nos confiesa sentirse feliz de haber logrado convencer con su sazón a ciudadanos de Tailandia, Indonesia, India y Vietnam, pues por su formación cultural tienen paladares muy exigentes.





