
Muchos piensan que la carne cultivada en laboratorio puede ser la mejor opción para disminuir los efectos adversos al medio ambiente, pero ¿realmente es así?
En el programa LEAP (Ganadería, Medio Ambiente y Gente) de la Universidad de Oxford, se evaluó el impacto ambiental de los métodos de producción para la carne de vaca, ya fuera la cultivada en el laboratorio o en granjas, ya que ambos métodos provocan gases de efecto invernadero.
Para la investigación, se examinaron los datos disponibles sobre las emisiones asociadas con los tres métodos actuales de cría de ganado y cuatro posibles métodos de cultivo de carne. En el estudio se estudió cuánto afectan los gases de efecto invernadero al aumento de la temperatura y cuánto tiempo persisten en la atmósfera.
Se reveló que reemplazar el ganado con carne cultivada puede no ser un simple reemplazo de alto impacto ambiental a bajo impacto, ya que requieren grandes insumos de energía podrían aumentar el calentamiento global más que algunos tipos de ganadería, y para remediar esto primero se debería transformar los sistemas energéticos y adoptar uno descarbonizado.





