
La industria turística se vio forzada a reestablecer su estructura y diversificar todas sus operaciones para un mejor desempeño
La pandemia provocada por la COVID-19 ha afectado al mundo entero, no hay nación que no haya sido perjudicada por este nuevo coronavirus que paralizó a todo tipo de industrias, sobre todo, a la industria turística.
Con las nuevas restricciones globales, la sociedad quedó paralizada en un principio con la incertidumbre de lo que pasará con sus vidas a nivel general. En el caso de la industria turística, esta se vio forzada a reestablecer su estructura y mejorar todas sus operaciones para un mejor desempeño. La COVID-19 ha empujado a un mundo en constante transición, a un cambio acelerado e irreversible.

Entre las tendencias turísticas a nivel global que se enumera en el informe de Megatendencias Defining Travel 2022, por la agencia de información Skift, se destacaron 5 por su relación con la sostenibilidad y el desarrollo social.
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Resiliencia climática
Las empresas de viaje tienen presente un gran reto, el cual ha ido creciendo debido a la inquietud de los turistas por la sostenibilidad y el medioambiente, estas organizaciones tienden a querer demostrar que hay una verdadera correspondencia entre el discurso público, la publicidad y sus estrategias y acciones
Comunidades y el futuro turístico
Ahora con las restricciones de distancia por la pandemia, el turismo interno ha tomado protagonismo en los últimos meses, de acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT), los viajes cercanos, así como los productos y actividades en la naturaleza, son algunas de las principales tendencias de viaje que se prevé en lo que resta del año 2022.

Ruralización del turismo
El confinamiento derivado de la pandemia ha creado una profunda necesidad de reconexión y acercamiento a la naturaleza para muchas personas, lo que ha forzado a que la sociedad opte por los viajes de carretera y las salidas cerca de su hogar. Gobiernos y organizaciones han tomado esto como una oportunidad para reactivar la economía, sin embargo, se enfrentan al peligro de causar un flujo de turismo insostenible para las áreas que buscan promover.
En América Latina, podría ser un motor hacia una nueva ruralidad al aprovechar la naturaleza transversal del turismo para promover el desarrollo local: diversificación de actividades, energía sostenible, Internet para la producción, conservación de ecosistemas, planificación territorial y movilidad eficiente.





